España está posicionada como uno de los últimos países de la Unión Europea en cuanto a puntos de recarga instalados; solo un 3% de los cargadores de toda la Unión se encuentran en nuestro país, lo cual acarrea un claro problema respecto a la lenta adaptación de la sociedad española al vehículo eléctrico.

El indicador sobre las infraestructuras de recarga señala que España mejoró en el tercer trimestre del 2020 de 6,5 puntos a 7,5. Hecho que lo sitúa muy por debajo de la media Europea que está a 14,1 puntos y de los países líderes de la UE como Países Bajos, Francia y Alemania. Los países con mejores datos son Noruega con 142 puntos y Países Bajos con 86,1.

Es imprescindible para un país invertir en infraestructura de puntos de recarga ya que la falta de los mismos es una de las principales preocupaciones que tiene el español a la hora de decidir si optar por un coche eléctrico; al igual que lo era antes el precio superior de este tipo de vehículos y la falta de autonomía, factores que se han ido mejorando a lo largo de los años.

Los españoles son conscientes de que a la hora de hacer un viaje largo con un vehículo eléctrico, tendrán que parar obligatoriamente a cargarlo. Algunas de las principales reticencias que tiene el usuario son:

  • La ubicación de los cargadores: Ya que existen demasiadas aplicaciones y mapas, por lo que no hay una sola donde estén todas unificadas. También hay carreteras en las cuales todavía no hay cargadores rápidos.

 

  • La velocidad de carga: Existen hasta cinco tipos de carga, siendo los más buscados cuando está uno a mitad de un viaje los de carga rápida y ultra rápida; siendo solo 15-20 minutos de carga, pero habiendo muy pocos de este tipo en toda España. Siendo la media de espera de carga 1 hora y media.

 

  • La forma de pago: Todavía no está generalizada la forma de pago en todos los puntos de carga. Las distintas empresas que gestionan el cargador tienen también distintos modos de pago. Algunas aceptan tarjeta de crédito, otras se pagan a través de una app y otras a través de tarjetas RFID.

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), ha elaborado un “Barómetro de la Electromovilidad”, el cual es un estudio que determina el desarrollo de la infraestructura de los puntos de recarga en España, argumenta que nuestro país está a la cola en cuanto al desarrollo de dichas infraestructuras, teniendo tan solo 8.451 puntos de recarga en toda la península, hecho que contrasta con el objetivo de 100.000 que tiene Francia para este año 2021.

El ritmo de adaptación en nuestro país es extremadamente lento comparado con el resto de países de la UE, hecho que acarrea en consecuencia un bajo porcentaje en adquisición de vehículos eléctricos.

Es una realidad que viajar en coche eléctrico por nuestro país es un problema ya que la infraestructura de recarga existente es insuficiente. Según la ANFAC, nos habíamos propuesto instalar 110.000 puntos de recarga para 2025 y 340.000 para 2030; todo ello con el objetivo de descarbonizar el transporte.

En la actualidad podemos dividir los cargadores públicos instalados entre:

Puntos Urbanos: 5.544

Puntos Interurbanos: 2.907

Para poder mejorar la situación del mercado de la movilidad eléctrica en España hay que fomentar la instalación de puntos de carga en todo nuestro territorio. Las numerosas trabajas administrativas se tienen que reducir y el ejecutivo tiene que destinar parte de las ayudas Europeas para dotar a nuestro país de las infraestructuras necesarias para apostar por la movilidad eléctrica. Nos queda un largo camino por delante pero en Activacar creemos que España acabará subiéndose a la ola de la movilidad más pronto que tarde.

¡Apostad por la movilidad sostenible!

¡Nos vemos pronto!

El equipo de Activacar.